Polinización: el espectáculo de la Naturaleza

(Fuente: Wikipedia)

Ya os he hablado anteriormente de la polinización en otro artículo anterior. Ya entonces os comentaba que el hecho de que las plantas hayan recurrido a ciertos animales para llevar su polen de una flor a otra es una cuestión de mejorar la eficacia y potenciar el ahorro. Cuanto mayor sea la proporción de granos de polen que llega hasta su destino correctamente, menor cantidad de estas preciadas células tendrá que fabricar la planta.

En este afán por optimizar el proceso, la evolución ha hecho que plantas y polinizadores ajusten su forma el uno al otro de una forma sorprendente, hasta el punto de que la polinización se convierte, a veces, en un espectáculo impresionante cuando se observa con determinadas técnicas.

Esto es lo que puede verse en el video que mi compañera Anne Marie Rouge me hizo llegar el otro día y ahora quiero compartir con vosotros/as. Sencillamente, espectacular. Contémplalo y disfruta. No te lo pierdas, porque estoy seguro de que te sorprenderá.

Ondas sísmicas: explorando el interior de la Tierra

Sismograma

Indudablemente, los terremotos se encuentan entre las peores catástrofes naturales que pueden ocurrir, así que no es raro que las ondas sísmicas tengan, de entrada, “mala prensa”. Sin embargo, no todas las ondas sísmicas son dañinas. Muchas de ellas no poseen intensidad suficiente para producir daños y, al ser capaces de atravesar toda la Tierra, nos traen hasta la superficie información de los lugares más profundos e inalcanzables.

Claro que las ondas sísmicas no son muy parlanchinas, así que los científicos han debido ingeniárselas para aprender a desvelar la información que esconden. A continuación te dejo una sencilla presentación multimedia con anotaciones, que te puede servir de ayuda para conocer las generalidades de este tema.

Guía para buscar vida extraterrestre (parte II)

El profesor McManus, durante una visita al gran radiotelescopio del Observatorio de Arecibo, en Puerto Rico.

Me alegro de que continúes interesado/a en el tema después de leer la primera parte, porque me queda por contarte lo más interesante. Es probable que  todo lo que has leído hasta ahora te haya parecido un conjunto de misiones imposibles: Encontrar moléculas microscópicas en planetas que están a billones de km, identificar señales electromagnéticas especiales en el inmenso océano energético del Universo… pero es el turno de la tecnología y el  ingenio humano.

2. ¿Cómo buscamos?

Si lo que deseamos es localizar planetas que albergan vida fuera del Sistema Solar… ¡lo primero será encontrarlos!. La verdad es que hasta hace poco tiempo la existencia de planetas fuera del sistema solar (planetas extrasolares o exoplanetas) simplemente se presuponía (Si el Sol tiene sus planetas, ¿por qué no van a tenerlos otras estrellas?) pero realmente no se conocía ninguno. Hoy sin embargo,  ya tenemos datos concretos de un buen número de planetas que giran alrededor de otras estrellas.

Ahora bien, ¿nos vale cualquier planeta para empezar a explorar? Ya puedes imaginar que no. En primer lugar,  hay que buscar planetas que se localicen en la zona “habitable” del sistema (ni demasiado cerca ni demasiado lejos) ya que temperaturas excesivamente altas o bajas reducen la probabilidad de hallar vida, aún teniendo en cuenta la alta capacidad de la vida para adaptarse a condiciones extremas. Esta zona “habitable”es diferente para cada sistema planetario, ya que depende de las características de cada estrella y de los propios planetas. Otro aspecto fundamental es el tamaño y características del planeta: debe ser lo suficientemente grande como para retener su propia atmósfera, pero al mismo tiempo con una superficie rocosa que ofrezca un soporte a las masas de agua o a la propia vida directamente. Dicho en pocas palabras, debe parecerse a la Tierra.

Dibujo del telescopio Kepler (Fuente: www.astrofacil.com)

El problema es que es mucho más fácil encontrar un planeta gigante (al estilo de Júpiter) que otro de tipo terrestre más pequeño, especialmente si orbitan cerca de su estrella. De hecho, la mayor parte de planetas extrasolares encontrados hasta ahora son de este tipo. Se les llama jupiteres calientes y son los exoplanetas más fáciles de encontrar, pero desgraciadamernte son poco aptos para la vida. Sin embargo, la NASA inició en 2009 la misión KEPLER. Se trata de una nave-telescopio que se ha colocado en una órbita alrededor del Sol, en un lugar idóneo desde donde buscar y analizar planetas similares a la Tierra. En realidad, la agencia espacial europea comenzó en 2006 una misión similar denominada COROT, aunque con medios técnicos no tan potentes. Gracias a KEPLER  ya se han localizado algunos planetas pequeños más parecidos a la Tierra que ningún otro planeta descubierto anteriormente. Pero este es sólo el comienzo.

¿Cómo consigue la sonda Kepler localizar y analizar este tipo de planetas? La nave emplea un “truco” muy ingenioso: Es capaz de detecar variaciones minúsculas en la luz que nos llega de otras estrellas. Estas variaciones se producen cuando un planeta, a lo largo de su órbita, pasa “por delante” de la estrella. A este fenómeno se le llama tránsito. Así pues, KEPLER se dedica a descubrir tránsitos en cualquiera de las miles de estrellas que es capaz de observar.

Pero la cosa no queda ahí: Después de encontrar el planeta, también se puede estudiar su composición atmosférica analizando la luz de la estrella cercana que atraviesa la atmósfera del planeta antes de ser captada, de la misma forma que podemos conocer el color de una pieza de una vidirera por la mancha de luz que al atravesarla, se proyecta sobre la pared. Cada sustancia química absorbe un determinado tipo de energía, así que cuando la luz de una estrella atraviesa la atmósfera de un planeta, esta actuará como un filtro que modifica la luz resultante según los componentes químicos que haya en ella. Por tanto, es posible, al menos en teoría, identificar los componentes de la atmósfera de un planeta analizando la luz que filtra su atmósfera.

Ahora bien, si de lo que se trata es de buscar señales de inteligencia extraterrestre, el método es diferente. Básicamente se trata de analizar la inmensa cantidad de radiación electromagnética que nos llega del espacio e identficar en este inabarcable océano de energía alguna radiación, en concreto, cuyas características permitan distinguirlas del resto de radiaciones naturales debido a su intensidad o patrón de emisión.

El principal problema es precisamente la cantidad de información a analizar. Miles de millones de cuerpos celestes producen continuamente todo tipo de radiaciones de muy diverso tipo que pueden llegar hasta nosotros. Encontrar una aguja en un pajar, no es nada comparado con esta tarea. Redes de radiotelescopios situados en diversas partes del mundo recogen información procedente del espacio, pero ¿cómo saber la frecuencia que debe sintonizarse de las muchísmias que podrían probarse? ¿cómo saber hacia donde orientar los radiotelescopios? y por último ¿Cómo inventar un ordenador “superpotente” para lograr analizar tanta cantidad de información? Los científicos han intentado encontrar solución a estas dificultades:

Lo primero es decidir qué frecuencia energética es la que los extraterrestres emplearían para enviar señales al espacio. Los científicos opinan que la más probable es la que corresponde al hidrógeno, es decir 1420 MHz. En primer lugar, ya sabes que el hidrógeo es el elemento más abundante del todo el Universo, por lo que debe ser bien conocido en cualquier lugar de este donde exista vida inteligente. Se trata, además, de un tipo de energía que puede recorrer enormes distancias sin verse afectada por el paso a través de nebulosas o nubes de polvo, por lo que sería capaz de transmitir mensajes que sin interferencias ni alteraciones antes de ser capatadas en la Tierra. En resumen, esta es la frecuencia que el ser humano elegiría para transmitir este tipo de mensajes, así que se ha pensado que los posibles extraterrestres harían lo mismo (un poco presuntuoso por nuestra parte).

En cuanto a cómo manejar y analizar una cantidad tan enorme de datos sobre radiación electromagnética para encontrar el  “premio”, científicos de la Universidad de Berkeley hallaron una posible solución: Se puede conseguir el “superodenador” necesario uniendo la modesta potencia de miles de ordenadores pequeños; pero ¿de dónde sacar tantos ordenadores dispuestos a trabajar para un proyecto así? La respuesta es un tanto sorprendente: de los hogares de todo el mundo.

Ya sabes que, en cada momento, un ordenador doméstico sólo emplea un parte de su capacidad de procesamiento, así que ¿y si estuviésemos dispuestos a “prestar”  la capacidad de nuestro procesador que no estemos usando para buscar vida extreterrestre?. Hay que reconocer que la idea tiene un marketing bastante bueno: nos brinda la oportunidad de participar directamente desde casa en la búsqueda de vida extraterrestre. La Universidad de Berkeley diseñó un programa que puede instalarse en cualquier equipo informático y que se activa automáticamente cuando el usuario no está haciendo uso del equipo o no afecta a su funcionamiento.

Vista aérea del Observatorio de Arecibo en Puerto Rico

El programa, envía entonces paquetes de  información recibidos por el gran radiotelescopio de Arecibo al ordenador y analiza la información usando el procesador del equipo; luego, reenvía los resultados relevantes a la central de la Universidad. El proyecto se denomina SETI@HOME, comenzó a funcionar en 1999 y, aunque aún no ha logrado hallar datos concluyentes, ha permitido analizar una cantidad de información que de otra forma habría sido imposible. Si quieres saber más o incluso participar en el proyecto consulta la web oficial de SETI@HOME.

3. ¿Dónde buscamos?

Parece que la pregunta ya está respondida en los apartados anteriores y, en parte, así es. En principio, no todos los planetas son capaces de albergar vida. Es necesaria alguna estrella próxima que aporte energía al planeta y una temperatura mínima que permita el estado líquido de algunas sustancias, probablemente agua. A continuación, habrá que buscar algunas de las bioseñales que hemos contado en el artículo anterior.

La estrategia habitual hasta ahora ha sido la de buscar exoplanetas con el mayor parecido posible a la Tierra, ya que ello aumenta las posibilidades de encontrar vida similar a la terrestre, pero algunos científicos proponen una idea más original: ¿Por qué no buscar la vida extraterrestre en nuestor propio planeta?. Quizá te parezca una contradicción y, en cierto modo, así es; pero el planteamiento tiene sentido.

En primer lugar, la Tierra ofrece lugares con condiciones ambientales que pueden ser similares a las d eplanetas extraterrestres. Aguas termales a más de 100 ºC, lagunas con alta concentración de sales o metales, etc. son lugares donde los científicos busca formas de vida extremófilas. El nombre lo dice todo. Se trata de seres vivos microscópicos, generralmente bacterias, capaces de soportar condiciones ambientales extremas. Los extremófilos dan una idea de las posibilidades que posee la vida para adaptarse condiciones muy especiales y de que podamos esperar encontrarla en otros lugares del universo.

Hay otra cuestión curiosa: la Tierra ha intercambiado fragmentos, mediante meteoritos, con otros planetas del sistemas solar, particularmente con Marte. Nos es que los científicos supongan que en los meteoritos hayan podido viajar (y sobrevivir) formas de vida pluricelulares, pero sí cabe la posibilidad de que lo hayan podido hacer formas de vida más simples como bacterias. ¿Podrían existir en la Tierra formas de vida simples descendientes de las que quizá surgieron en Marte? No hay pruebas de esto haya ocurrido, pero la hipótesis no se descarta.

Así pues, es posible que, después de tanto buscar rastros de vida en mundo lejanos, termine siendo más productivo dirigir nuestras miradas a nuestro propio planeta, porque, al fin y al cabo, tampoco conocemos con exactitud el origen de la vida en la Tierra.

Guía para buscar vida extraterrestre

Jacques Monod (Fuente: www.nobelprize.org)

En 1970, el científico  Jacques Monod, en su famoso libro “El azar y la necesidad”, opinaba que el ser humano se encontraba solo en la fría inmensidad del Universo, del que surgió únicamente gracias al azar. Se trataba de una opinión común en aquella época, resultado de los nuevos conocimientos acumulados sobre los seres vivos. Se consideraba que la vida era un fenómeno tan increíblemente complejo en sus diferentes niveles de organización (molecular, celular, tisular, etc.) y fruto de tantas circunstancias y procesos especiales, que era muy improbable que pudiera volver a repetirse en todo el Universo.

Claro que, quizá,  Monod y otros muchos, al considerar eso, no eran conscientes de la verdadera inmensidad del Universo: 500.000 millones de galaxias conteniendo 250.000 millones de estrellas cada una de ellas por término medio. Doce mil quinientos trillones de estrellas, muchas de ellas (ahora lo sabemos) con sus propios planetas orbitando a su alrededor. ¿Qué no seríamos capaces de encontrar o de lograr si dispusiéramos de doce mil quinientos trillones de oportunidades?

Un planteamiento como este ayudó a promover  la idea de que la vida podría no ser un fenómeno exclusivo de la Tierra, sino que habría podido surgir en varios puntos del Universo. Para los científicos es evidente que la vida, tal y como es, se ha desarrollado en la Tierra gracias a las especiales características de nuestro planeta. Así pues, si exisen planetas similares a la Tierra en otros lugares del Universo, parece razonable pensar que en ellos también hayan podido ocurrir procesos similares a los que dieron lugar a la vida en el nuestro. Es una hipótesis que considera la vida como una consecuencia predecible a partir de  determinadas características planetarias y no como un hecho único e irrepetible.

Actualmente la búsqueda de vida extraterrestre  no es materia de ciencia-ficción, sino una actividad científica a la que dedican parte o todo su trabajo muchos científicos. Disciplinas como la astrobiología (también llamada exobiología) se dedican precisamente a estudiar la posible existencia de la vida fuera de la Tierra, utilizando conocimientos y métodos de astronomía, biología y geología. Pero, en cualquier caso, una tarea como esta exige tener claras unas cuantas ideas y planificar muy bien el trabajo. Aquí tienes la primera parte de una guía básica para estar al tanto de este apasionante tema:

1.¿Qué buscamos?

Interpretación artística de un exoplaneta (Fuente: www.ojocientifico.com)

Seres vivos, claro, pero ¿qué clase de seres vivos? Hombrecillos verdes con antenas no es una buena idea para empezar. Si ya de por sí se trata de una tarea ardua, lo mejor será aclarar qué merece la pena buscar y qué no.

La vida es un fenómeno extraordinariamente diverso, pero a pesar de ello, hay características que comparten todos los seres vivos de la Tierra. Por ejemplo, determinadas capacidades como las de obtener determinadas moléculas del medio, extraer de ellas energía, fabricar otras moléculas peculiares o ser capaces de producir copias de sí mismos son cualidades comunes a todos los seres vivos. Si encontráramos una estructura extraña en otro planeta capaz de hacer todo eso, probablemente le pondríamos la etiqueta de “forma de vida”. Pero esto no es muy útil, a no ser que seamos capaces de desplazarnos hasta donde viven esas criaturas y estudiarlas “de cerca”, cosa bastante difícil teniendo en cuenta las dimensiones del Universo.

No todo está perdido; los seres vivos también se caracterizan por una composición química particular y porque sus reacciones químicas han provocado en la Tierra cambios muy especiales. Por ejemplo, el agua en estado líquido se considera una molécula esencial para la vida, ya que es el disolvente básico de la mayor parte de biomoléculas (las moléculas que se hallan en los seres vivos) y es esencial para que se prouzcan las reacciones químicas que son, en esencia, la vida. La presencia de una gran cantidad de oxígeno molecular en nuestra atmósfera (producto, como ya sabes, de la fotosíntesis) es otra señal de la vida. A todas estas sustancias las llamamos bioseñales  y tienen una gran ventaja: están presenten en gran cantidad en la atmósfera del planeta que alberga la vida.

Además del vapor de agua y el O2, otras moléculas como el ozono (O3) que deriva del oxígeno molecular, el cloruro de metilo (CH3Cl), procedente de la combustión vegetal debida a incendios o el óxido nitroso (N2O) procedente de la descomposición de la materia vegetal, se consideran también bioseñales. Una atmósfera que contenga alguna combinación de estas bioseñales sería un comienzo muy prometedor.

Otros científicos también sugieren que podría ser  útil buscar determinados colores en la superficie de los planetas. Estos colores podrían delatar la presencia de organismos fotosintéticos. En la Tierra, por ejemplo, el color verde de determinadas zonas continentales es la marca inequívoca de que hay vida en esas zonas.

Sin embargo, estamos dando por supuesto que en  otros planetas donde surja la vida, ésta emplearía los mismos tipos de moléculas y los mismos procesos metabólicos que en la Tierra. ¿Y si no fuera así?.

Algunos científicos han propuesto que algunas sustancias como el metano y el etano, que están en estado líquido a temperaturas muy bajas, podrían ser un disolvente que sustituyera al agua en procesos biológicos de otros mundos, pero en ese caso muchas de las biomoléculas deberían ser diferentes. De la misma forma, en otros planetas, podría ocurrir que la fotosíntesis, caso de existir, no empleara agua y, por tanto, no produjera oxígeno molecular. De hecho la fotosíntesis no es imprescindible para la vida y durante milllones de años  la vida en la Tierra se desarrolló sin que existiera ese proceso, así que si algún extraterrestre hubiese empleado la presencia oxígeno atmosférico  como criterio para seleccionar planetas candidatos, habría pasado por alto la Tierra.

El profesor McManus a orillas del lago Mono, en California (EE.UU.), donde se han hallado bacterias capaces de sustituir el fósforo por arsénico.

Otros consideran que algunos elementos químicos típicos de la vida en la Tierra podrían ser sustituidos por otros “similares”. Por ejemplo, el Silicio podría sustituir al Carbono o el Arsénico al Fósforo. De hecho en 2010 tuve la oportunidad de visitar un lugar apasionante: el lago Mono de California en Estados Unidos. Allí se han hallado unas bacterias con una capacidad única: son capaces de sustituir los átomos de fósforo de muchas de sus biomoléculas por átomos de arsénico, sin que por ello dejen de funcionar correctamente. Las bacterias de este lago son una demostración de la capacidad de la vida para adaptarse a todo tipo de situaciones. Esto hace más probable su existencia en otros planetas, pero amplía el abanico de posibilidades que se deberían buscar.

Otro ejemplo: El color de las sustancias que absorben la luz para la fotosíntesis está adaptado al tipo de luz del Sol que llega hasta la Tierra. Pero otras estrellas emiten una luz diferente y esto podría hacer que las plantas aliénigenas (seres fotosintéticos) de planetas que girasen en torno a estrellas diferentes  a nuestro Sol poseyeran colores  distintos al verde de las plantas terrrestres (¿Te imaginas plantas azules, anaranjadas o incluso negras?).

Así pues debemos admitir que cuando elegimos las bioseñales que hemos mencionado antes, estamos apostando por encontrar vida muy similar a la de la Tierra. Sin embargo, debemos mantener una actitud  flexible ante posible hallazgos que no se ajusten exactamente a determinados criterios.

En un arranque de optimismo, algunos científicos han decidido que,  aún mejor que gastar tiempo en buscar rastros de formas de vida con aspecto y desarrollo incierto, es preferible apostar directamente por hallar vida inteligente como nosotros (bueno, quizá mejor, algo más inteligente que nosotros). La idea es tan excitante como aventurada. A este tipo de proyectos de investigación espacial se les denomina SETI (Search of ExtraTerrestrial Intelligence). El primer proyecto SETI se desarrolló en en 1960, cuando se intentaron identificar señales electromagnéticas procedentes del espacio que pudieran haber sido generadas por algún tipo de inteligencia extraterreste. Se  rastrearon las regiones próximas a las estrellas que se consideraban más parecidas al Sol. La verdad es que no se halló nada especial, pero el proyecto sirvió de inspiración para otros posteriores. La NASA desarrolla desde hace años su propio programa SETI con proyectos similares a este. El problema de este enfonque es que la cantidad y diversidad de radiaciones electromagnéticas que hay en el espacio es inmensa. Las radiaciones electromagnéticas son producidas de forman natural por los miles de millones de estrellas de distinto tipo que existen, así que encontrar una señal “diferente” que no pueda ser atribuida a una fuente natural es mucho más difícil que aquello de “encontrar una aguja en un pajar”.

Como ves, la dificultad de la tarea puede resultar desalentadora, pero la importancia del objetivo hace que el desánimo no cunda entre los científicos/as que se dedican a este trabajo. Si quieres descubrir cómo se las ha ingeniado para sobreponerse a estas dificultades y poner en marcha proyectos científicos rigurosos, no te pierdas la segunda parte de esta guía para buscar vida extraterrestre.

Por qué la clorofila no absorbe el color verde

El profesor McManus en la Estación Biológica La Selva (Heredia,Costa Rica). (Fuente original: galería fotográfica de Lon&Queta (http://www.flickr.com/photos/ lonqueta/with/4112791550/)).

Las selvas de Costa Rica son un lugar impresionante, donde la vida alcanza una diversidad y una exhuberancia difíciles de imaginar. He tenido la suerte de disfrutar de este entorno durante unos días, como puedes ver en la fotografía, y resulta realmente impactante. El color verde de la vegetación te rodea permanentemente y eso te hace pensar que, a veces, las características más simples de los seres vivos dan lugar a las preguntas más interesantes.

Cuestionarse por qué las plantas no absorben el color verde es una forma más interesante de plantear otra pregunta más corriente: ¿Por qué las plantas son verdes?.Ya sabes que la clorofila es la responsable de esta característica.

Cuando la luz solar (que es la suma de  los diversos colores), incide sobre un objeto, algunos de esos colores son absorbidos y otros reflejados, de forma que vemos los objetos del color que no absorben. Seguro que también conoces que si vemos a las plantas de color verde es porque éstas (y en particular la clorofila) reflejan precisamente la luz de color verde.
El color de una sustancia te puede parecer un detalle casual, pero, ¿por qué una molécula cuya misión es absorber luz rechaza parte de esa energía? Te sorprenderá descubrir la importancia de este detalle para comprender mejor el proceso de la fotosíntesis y su relación con la luz.

Vayamos por partes y empecemos por la luz. La luz es algo que nos resulta tan familiar y cotidiano que cuesta trabajo imaginar lo  difícil que resulta su comprensión y el esfuerzo que ha exigido a grandes científicos como Newton o Einstein.

La luz es una forma de energía electromagnética. Los rayos gamma, los rayos X, los rayos ultravioleta, los infrarrojos, las ondas de radio (sí, las mismas que te permiten escuchar o ver tu programa favorito), o las microondas de los hornos domésticos son otros tipos de energía electromagnética. Como habrás escuchado, la luz, (al igual el resto de radiaciones electromagnéticas) está formada por unas partículas llamadas fotones. Uno cae fácilmente en la tentación de imaginarse los fotones como microbolitas brillantes que se desplazan rápidamente formando los rayos de luz, pero los fotones no son unas partículas cualquiera.

Los fotones  surgen cuando se producen movimientos de cargas eléctricas. Al ser producidos, cada uno de ellos se desplaza en una dirección determinada siempre a la misma velocidad y pueden hacerlo a través del vacío (a unos 300.000 km/s). Pero los fotones no son partículas de materia, no poseen masa, ni carga eléctrica, ni se puede estimar su tamaño. Los fotones son más bien paquetes indivisibles (cuantos) de energía, más que partículas materiales como las que estamos acostumbrados a manejar. A pesar de ello, cuando chocan contra algún objeto se comportan como si fueran partículas de materia: Transmiten su energía, se desvían y rebotan, exactamente a como lo harían, por ejemplo, bolas de billar.

Todos los fotones (sea cual sea el tipo de radiación electromagnética de la que hablamos) son exactamente iguales y se mueven a la misma velocidad. Quizá te preguntes: si los fotones de un microondas o de una emisora de radio son iguales a los de un rayo de luz y van igual de deprisa ¿cómo distinguimos una radiación de otra?

Hay una propiedad de los fotones que sí varía de unos a otros. Es una característica que ha dado multitud de quebraderos de cabeza a los científicos que han tratado de entender qué es exactamente la luz, y es que cada fotón, en su desplazamiento, tiene asociada una onda u oscilación de energía, lo que hace que la luz tenga una doble cara, como conjunto de partículas y como energía ondulatoria. Esta onda u oscilación de energía es diferente de unos fotones a otros.

La longitud de onda es la distancia entre dos crestas (puntos "altos") o dos valles (puntos "bajos") d ela onda. Se representa con la letra griega lambda.

Para diferenciar una onda de otra se suele usar la longitud de onda (que es la separación ente dos puntos equivalentes de la onda). La energía que corresponde a cada fotón depende de la longitud de onda asociada. Cuanto más pequeña sea la longitud de onda del fotón, mayor es la energía. Las longitudes de onda de los fotones son increíblemente variables (desde distancias microscópicas hasta kilométricas). Curiosamente, la longitud de onda de los fotones depende de la amplitud del movimiento de las cargas eléctricas que los generan. Bueno, vamos al grano.

Espectro de radiación electromagnética. Observa la posición de la luz (radiación visible) entre los distintos tipos de radiación electromagnética

Los fotones de luz visible poseen longitudes de onda realmente pequeñas, comprendidas entre los 400 y 700 nanometros (un nanómetro equivale a 0.000001 mm, es decir, un milímetro equivale a ¡un millón de nanometros!). Cuando estos fotones de luz pasan a través de las pupilas de nuestros ojos y llegan hasta la retina, ésta envía una señal al cerebro que al ser interpretada genera lo que llamamos visión. Lo curioso es que nuestra retina ( y nuestro cerebro) es capaz de diferenciar unos fotones de otros según su longitud de onda y en nuestra imagen visual estas diferencias de longitud de onda se representan como… ¡colores!. Si los fotones que entran en nuestros ojos tiene una longitud de onda de unos 700 nm veremos la imagen de color rojo, pero si son de unos 450 nm la veremos azul. Los fotones “azules” son más energéticos que los “rojos” porque su longitud de onda es menor. A cada color, por tanto, le corresponden  fotones de una determinada longitud de onda y esta es una forma objetiva y útil que tiene los científicos de manejar  la luz.

Y ahora, retomemos  la fotosíntesis. Ya sabes que es un proceso complejo que engloba, a su vez, otros subprocesos sorprendentes. Uno de ellos es la capacidad  de absorber energía lumniosa y transformarla en energía química. En este proceso, la clorofila juega un papel crucial porque es capaz de abosorber la energía de determinados fotones que llegan hasta ella y transmitirla a un sistema capaz de tansformarla en energía química. En realidad sería más correcto hablar de clorofilas, porque existe más de un tipo, cada una con ligeras diferencias de estructura y abosrción que puedes ver en la siguiente gráfica (para el caso d elas clorofilas a y b). No obstante, para simplificar me referiré a las diferentes clorofilas como si fueran una sola.

Radiación solar y fotosíntesis. Observa cómo la atmósfera filtra parte de la radiación solar que llega a la parte superior de la atmósfera de la Tierra (amarillo). A pesar del filtro, la luz visible es la parte más importante de la radiación que llega a la superficie de la Tierra (rojo). Comprueba también que la actividad fotosintética se ajusta precisamente a la radiación visible (aunque no por igual en todos los colores o longitudes de onda). Haz click para aumentar la imagen.)

Ahora bien, la clorofila sólo es capaz de absorber de forma eficiente fotones de luz y, en realidad, no todos. Hay un buen motivo para absorber precisamente la parte “visible” del espectro electromagnético: La luz visible junto con la infrarroja constituye la mayor parte de la radiación que llega a la superficie terrestre procedente del Sol. Algunos de los gases que componen la atmósfera como el ozono o el vapor de agua se encargan de absorber buena parte de la radiación fuera del espectro visible antes de que pueda tocar la superficie del planeta (Observa la gráfica de espectro de radiación solar)

Espectro de absorción de las clorofilas a y b (además de otros pigmentos como carotenos). Observa la diferente proporción de absorción según el color (longitud de onda) de la luz.

Pero aquí viene lo llamativo: La clorofila sólo absorbe fotones de unos colores y no de otros. En concreto, absorbe fotones “rojos” y “azules” sobre todo, pero no los “verdes” (Observa la gráfica superior). Los fotones “verdes” son reflejados por la clorfila y son los responsables del color que tienen las plantas. Esto significa que las plantas no absorben ni aprovechan una parte de la energía luminosa que llega hasta ellas.

La pregunta es inevitable: ¿porqué la Naturaleza no ha diseñado una molécula o un conjunto de ellas  capaz de absorber y aprovechar para la fotosíntesis todo el espectro de colores? Los científicos argumentan que la respuesta está en el tipo de radiación que nos llega del Sol. La luz del Sol es muy rica en fotones rojos, menos de fotones verdes y menos aún de fotones “azules”, pero los fotones “azules” son muy energéticos (para ser fotones de luz) y, por tanto, muy eficaces para “activar” la clorofila. Así pues, parece que, a lo largo de la evolución, las plantas han seleccionado los fotones rojos por su abundante número y los azules por su alta energía. En esta situación, los fotones verdes, que no destacan ni por ser los más abundantes en número, ni los más energéticos, han sido los grandes “perdedores” del proceso, dando lugar al color de las plantas.

Sin embargo, la respuesta no es del todo satisfactoria porque, sea como fuere, los fotones “verdes” podrían suponer un plus de energía para las plantas si pudieran ser absorbidos y aprovechados para la fotosíntesis. De hecho la cantidad de energía correspondiente a los fotones verdes que llegan a la superfcie terrestre es tan importante como la de los fotones rojos.

Es algo que siempre me ha intrigado y por eso quiero contar con tu ayuda para resolver las siguientes preguntas ¿Qué ocurriría si ilumináramos una planta con luz verde?¿De qué color serían las plantas si las moléculas captadoras de luz absorbieran también los fotones verdes además de los rojos y azules? ¿Qué ventajas e inconvenientes podrían tener plantas de este tipo (es decir, que absorbieran toda la gama de colores)?

Galileo, lanzamiento del nuevo gps europeo para todo el mundo

Recreación de los dos primeros satélites IOV-Galileo. (Fuente: web oficial de la ESA)

Seguro que conoces a Galileo como uno de los grandes científicos de todos los tiempos, defensor del heliocentrismo en una epoca en la que era arriesgado plantear teorías de esta naturaleza. Pero Galileo también es el nombre con el que  la Agencia espacial Europea decidió bautizar al proyecto para crear un nuevo sistema de navegación mediante satélite que con muchos esfuerzos se está diseñando y creando gracia a la colaboración de varios paises europeos (y la participación de China).

Hoy 21 de octubre, bajo un oscuro cielo lluvioso, se han lanzado desde la base que la ESA tiene en la Guayana Francesa los dos primeros satélites de la primera fase del proyecto. Estaba incialmente previsto para un día antes, pero un problema en el sistema de llenado de combustible retrasó el despegue que comienza a hacer realidad el proyecto. Si quieres ver el lanzamiento, observa este video. Lo peculiar del lanzamiento no es sólo la carga que va a poner en órbita, sino también el sistema de propulsión en sí mismo: un cohete ruso Soyuz (todo un clásico en el mundo de los cohetes espaciales, en lugar de los Ariane de la Unión Europea).

A estas alturas, seguro que no necesitas que te explique para qué sirve un GPS, pero lo que quizá no conozcas es en qué se basa su funcionamiento y qué es eso del sistema Galileo.

En realidad, GPS (Global Positionning System) es el nombre del sistema estadounidense de navegación por satélite. Se trata de una red de 24 satélites de tipo Navstar (más tres de reserva, por si falla alguno) que orbitan a unos 20.000 km sobre la Tierra. Los satélites están situados de forma estratégica de forma que está garantizado que desde cualquier punto de la Tierra llega la señal de, al menos, 6 satélites. El fundamento téorico del funcionamiento es sencillo, aunque su desarrollo técnico es muy complejo. Se trata de calcular las distancias que separan el punto cuya localización deseamos conocer (receptor GPS) de, al menos, cuatro satélites. Conocidas estas distancias se realiza un proceso de “triangulación” y de esta forma se pueden obtener las diferetnes coordendas de posición, que al ser referidas a un mapa, nos señalan en la pantalla de nuestro navegador dónde nos econtramos.

La dificultad está en calcular con precisión esas distancias y mantener constantes o ajustar si es necesario las posiciones de los satélites. Para este tipo de cálculos se necesita que los satélites empleen relojes de máxima precisión, para poder calcular el tiempo que la señal de cada satélite tarda en ser recibida desde que es emitida. Como dicha señal viaja a una velocidad conocida (la de la luz), basta con aplica la sencilla fórmula e= v*t para averiguar esa distancia. El problema es que los tiempos de los que estamos hablando son del orden de milésimas de segundo, por lo que la precisión en la medición del tiempo es esencial para la precisión del cálculo de posición. Si quieres saber un poco más del tema vista esta web.

La precisión del GPS estadounidense no está mal, pero Europa cree que puede mejorarla. Además hay otro problema: La prioridad del sistema GPS es de tipo militar, aunque su uso civil sea importantísimo. Ya ocurrió durante la guerra de Kosovo que durante algunas operaciones militares el sistema GPS fue intervenido para asegurar la seguridad y éxtio de las misiones, pero, claro está, causando inconvenientes a otros usuarios. Tener un sistema tan importante que depende de un sólo país y con fines no simepre pacíficos puede ser un problema, así que los países europeos pensaron en crear su propio sistema de navegación por satélite.

Se trata de un proyecto cuyo fundamento de funcionamiento es el mismo que el del GPS, aunque con tecnología más precisa. Sin embargo, el desarrollo ha estado plagado de dificultades técnicas y sobre todo económicas: es un proyecto muy caro (de miles de millones de euros) en una época no precisamente buena para gastar tanto dinero. Tan sólo comprobar los retrasos con respecto a las fechas previstas inicialmente te pueden dar una idea del problema. Incialmente se proyectó para estar listo en 2008 y, en realidad, los últimos cálculos admiten que los servicios básicos no estarán en funcionamiento hasta 2014 . Al menos, seis años de retraso provocados en gran parte por las diciultades para conseguir financiación para llevarlo a cabo (muchas de las empresas privadas inicialmente interesadas en invertir se han echado atrás).

Simulación de la red de satélites Galileo (Fuente: Wikipedia)

El proyecto Galileo ha saltado estos días a los medios porque acaba de producirse el lanzamiento de los dos primeros satélites de la primera fase operativa (IOV: In Orbit Validation, compuesta de un total de cuatro) que comprobará que el sistema funciona correctamente, tanto en el espacio como en las bases de control de tierra que gesitonan las señales. En realidad, en 2005 y 2008 ya se lanzaron dos satélites de prueba (los GIOVE-a y Giove-b).

Una vez lanzados y puestos en funcionamiento los cuatro satélites de la fase IOV, se lanzarán otros 14 más hasta completar 18. Con este número, el sistema ya será operativo en todo el planeta, pero completar todo el proyecto el número se debería aumentar hasta 30 satélites organizados en tres planos del espacio alrededor del planeta, Los satélites se situarán a algo más de 23.000 km de altura. Si te interesa saber más cosas sobre el proyecto y su utilidad, aquí tienes un video muy interesante y fácil de entender. Y si quieres saber aún más cosas consulta esta página oificial del proyecto en castellano.

Sea como sea y, si finalmente se concluye el proyecto, el sistema Galileo será el mejor sistema de navegación por satélite, más preciso que el GPS, gracias a que se incorporan relojes atómicos de máxima precisión. Contará con diferentes tipos de servicios, algunos de ellos gratuitos y otros ofrecidos con fines comerciales, pero sobre todo, será un sistema de uso exclusivamente civil.

De momento, y ya que sabes algo más del tema, ¿serías capaz de hacer un esquema con las principales diferencias entre los sistemas GPS y Galileo? Espero tus respuestas.

Erupción volcánica en El Hierro

(Actualización 02/11/2011) El Hierro es la más pequeña de las islas principales que forman el archipiélago de las Islas Canarias. También es la isla más occidental y la más joven de este grupo.Esta pequeña isla ha saltado a los medios de comunicación porque desde mediados de julio su actividad sísmica comenzó a aumentar de forma inesperada, lo cual, teniendo en cuenta que se trata de una isla volcánica, podía constituir un aviso de una posible erupción volcánica. No obstante, se pensaba que la situación no era alarmante. Sin embargo, a finales de septiembre esta actividad sísmica comenzó a aumentar mucho y los focos de actividad sísmica se desplazaron hacia el sudeste. Se pensó entonces que los acontecimientos podían precipitarse.

El profesor McManus en el mirador de la peña, desde el que se contempla la zona del Golfo en la isla de El Hierro

Tengo que reconocer que siento una especial predilección por las islas Canarias porque constituyen un impresionante tesoro natural, con sorpresas casi inagotables diseminadas por todo el archipiélago. Su naturaleza volcánica determina buena parte de su espectacular belleza y son parte de su identidad, pero, ¿te has preguntado qué tipo de fenómenos explican la naturaleza volcánica de este conjunto de islas?

Probablemente ya sabes que la gran mayoría de los fenómenos volcánicos de la Tierra se producen en los límites entre las placas tectónicas. Sin embargo el caso de las Islas Canarias es diferente porque están alejadas de cualquiera de estos límtes. Por tanto, son un ejemplo muy interesante del denominado vulcanismo intraplaca. De hecho, no se sabe con seguridad cuál es la causa del vulcanismo que dio origen a estas islas y existen varias hipótesis para explicarlo. Ninguna de ellas concuerda plenamente con todos los datos que se tienen, así que no hay certeza sobre este tema.

Una de las principales teorías para explicar el vulcanismo de las Islas Canarias defiende que se trata de un punto caliente. Los puntos calientes son un fenómeno geológico sorprendente provocado por corrientes ascendentes que se generan en el límite entre el manto y el núcleo externo de la Tierra, nada menos que a unos 2900 km de profundidad. Esta corriente ascendente “perfora” desde abajo la listosfera terrestre, provocando la aparición de islas volcánicas. El punto caliente mantiene su posición mientras  la placa se puede ir desplazando, así que, al cabo de millones de años, el punto caliente puede comportarse como la aguja de una máquina de coser que perfora repetidamente la tela mientras ésta se desliza en una dirección determinada.

Por eso, los puntos calientes suelen originar conjuntos de islas que forman lineas paralelas a la dirección del movimiento de la placa. Además, las islas se disponen ordenadas por edad, de más antigua a más joven. Todo esto es exactamente lo que ocurre en las Islas Canarias: Lanzarote, la más oriental, es la más antigua, mientras que El Hierro, la más occidental, es la más joven. Sin embargo, hay un dato de la placa africana, en la que se sitúan las islas Canarias, que no concuerda con esta teoría y es que el movimiento calculado de esta placa en el periodo de formación de las isals canarias es muy inferior al que sería necesario para explicar la posición de las islas.

Otra hipótesis defiende que las Islas Canarias son consecuencia de una serie de fracturas en la litosfera que, debido a las fuerzas de compresión de la zona han provocado su elevación dando lugar a un conjunto de bloques levantados. La principal objeción a esta explicación es que este tipo de estructuras suele dificultar la salida de magma desde el interior y no al revés, como sería necesario para explicar la formación de las islas.

Para saber más detalles del origen volcánico de las Islas Canarias te recomiendo este interesante trabajo realizado por alumno/as de un Insituto del archipiélago.

Distribución de hipocentros de seismos producidos hasta el 12/10/2011. Los puntos rojos corresponden a los seismos más recientes. Haz click en la imagen para aumentar. (Fuente: www.ign.es).

Sea cual sea el origen de la naturaleza volcánica del archipiélago, el Hierro viene experimentado un incremento de actividad sísmica muy notable desde mediados julio. Desde el comienzo, este hecho despertó preocupación en expertos y autoridades, ya que este suceso es considerado un posible aviso de una erupción volcánica (aunque no siempre termina produciéndose).

Los hipocentros de esta serie de seismos en El Hierro se sitúan en su mayoría a profundidades que oscilan entre los 6 y 18 km de profundidad bajo la isla. No cabe ninguna duda de que se deben a movimientos y reajustes de masas de magma bajo la isla. Desde que se detectó este incremento de actividad,  el número de pequeños terremotos sufrió altibajos con semanas más activas y otras menos. La mayoría de los terremotos eran tan débiles que nisiquiera eran percibidos por los habitantes. Se consideraba que el riesgo de una erupción era aún remoto.

Energía acumulada liberada en los seismos del EL Hierro desde el 18/07/2011. (Fuente: Instituto Geográfico Nacional. www.ign.es). Haz click sobre la imagenpara aumentar

Sin embargo,  la situación comenzó a cambiar a partir del 28 de septiembre. La  cantidad total  de energía liberada en los seismos comenzó a aumentar de forma sorprendente (ver gráfica) y la magnitud media de los seismos se elevó. Además, la localización de los hipocentros comenzó a desplazarse hacia el sudeste con respecto a la localización de los seismos anteriores. Durante los días 1 a 7 de octubre se prodijeron más de 70 movimientos de que fueron sentidos por la población. Las autoridades ya habían decidido establecer el nivel amarillo de alerta que solicitaba a la población que esté atenta a la información ofrecida por las autoridades.

Pero el sábado se produjo un terremoto especialmente fuerte de magnitud 4,3. Los seismos empezaron a localizarse más superficialmente de lo que lo habían hecho hasta el momento. En la madrugada del lunes 10 de octubre, las autoridades creyeron tener pruebas de que se había producido una erupción submarina a menos de 5 km al sur de la isla. Aunque en un primer momento no todos los expertos estaban de acuerdo con la afirmación,  más tarde se localizaron dos puntos por donde se han producido emisiones de magma, aunque no suficiente para liberar toda  la presión magmática que se acumula bajo la isla.

En los días siguientes al comienzo de la erupción, los hipocentros de los seismos volvieron a situarse bajo la islas o en puntos muy cercanos, lo que hizo temer que podría producirse una nueva erupción cercana a la isla o en el sur de la misma. Por ello, el martes 11 de octubre las autoridades decidieron elevar a rojo el nivel de alerta por riesgo volcánico y se acordó la evacuación de la población de La Restinga, la más cercana a la zona “caliente”.

El foco volcánico principal, aún sumergido, se hizo visible desde la superficie debido al constante burbujeo de gases que llegan a la superficie y a la presencia de piroclastos (fragmentos rocosos de tamaño aprenciable) que flotaban humenates en la superficie de l mar debido a su baja densidad. Si quieres verlo, no te pierdas el siguiente video de esta zona cercana a la costa.  El nuevo volcán submarino en el Sur d ela isla ya ha sido denominado como 1803-02 (El 1803-01 es el Teneguía, en la isla de La Palma y el 1803-03 es el Teide, en Tenerife).

Tras el inicio del proceso eruptivo, la actividad sísmica  descendendió significativamente y se mantuvo así hasta finales de octubre. En un principio se pensó que la situación podía estar evolucionando hacia la estabilidad.

Distribución de hipocentros de seismos producidos desde el 23/10/11 hasta el 02/11/11 (Fuente: Instituto Geográfico Nacional. www.ign.es) Haz click sobre la imagen para aumentar

Sin embargo, tras este periodo de calma, a partir del día 30 de octubre, la actividad sísmica ha comenzado a aumentar de nuevo de forma muy significativa (observa la gráfica de energía sísmica acumulada). En esta ocasión los terremotos se están originando en una región diferente, al Norte de la isla. El lunes 31 de octubre el volcán del sur de la isla volvió a expulsar nuevas masas de magma y los niveles de emisión de CO2 volvieron a aumentar. El 2 de noviembre se ha detectatado el seísmo más intenso hasta el momento desde la erupción  de octubre, con una magnitud  4,3, situado en al norte de la isla. Todo esto ha hecho que muchos expertos consideren que es probable que se produzcan nuevos fenómenos eruptivos en puntos diferentes a los iniciales, sin embargo, nadie se atreve a aventurar nada concreto sobre la evolución de la situación porque, de hecho, diversas predicciones anteriores han fallado.

La información acumulada hasta ahora demuestra que, si bien es cierto que las erupciones volcánicas suelen estar acompañadas de señales que nos avisan con antelación, es difícil precisar con estos datos el momento, lugar e intensidad con el que producirán. Si quieres estar al dato de los datos geológicos que se registran continuamente en la isla de El Hierro te sugiero el siguiente enlace a una página del Instituto Geográfico Nacional, con mucha información interesante sobre estos hechos y si quieres seguir en directo la evolución de la crisis pincha en este enlace

¿Por qué bostezamos?

Hola amigos/as. Cuando el profesor McManus me invitó a participar en su blog acepté de inmediato. Quizá os pueda sorprender el tema al que he dedicado este primer artículo en el blog, pero el bostezo es uno de los patrones  de conducta más extendidos y curiosos que existen. Todos los mamíferos y otros muchos animales vertebrados bostezan, incluyendo peces, anfibios, reptiles y aves. La boca se ensancha y los pulmones inhalan profundamente, trayendo oxígeno hacia los pulmones y consecuentemente a la corriente sanguínea.

Unidos por el bostezo. El bostezo se ajusta en todas las especies de mamíferos a un mismo patrón

En contra de los mucha gente cree, el bostezo aumenta por unos momentos el estado de alerta. Es decir, bostezamos cuando tenemos sueño, pero no para dormir sino para combatir la somnolencia. Sin embargo, no todo está tan claro con respecto a los bostezos. En primer lugar, los bostezos no sólo se producen cuando estamos cansados, sino también en otras situaciones. Además no se sabe muy bien porqué se mejora el estado de alerta al bostezar. Existen más hipótesis para los motivos del bostezo:

- Nerviosismo

- Regulación de temperatura corporal

- Control de temperatura del cerebro

- Estiramiento de músculos

- Una reacción instintiva a mantener el cuerpo listo para algún tipo de acción

- Puesta en acción de algunas sustancias químicas en el cerebro que también afectan las emociones, estado de ánimo y apetito

- Reflejo territorial

Hay otra cuestión intrigante sobre los bostezos, que es su carácter contagioso: si una persona bosteza, esto causará que otra persona “responda” al bostezo, en ocasiones generando una cadena. Las razones para esto son poco claras. Otras hipótesis sugieren que el bostezo sirve para sincronizar el comportamiento anímico entre animales gregarios de forma similar al aullido de una manada de lobos durante la luna llena. El bostezo entonces emitiría una señal de cansancio hacia otros miembros del grupo para sincronizar los patrones de sueño, períodos de actividad y estados de alerta.

Lo que sí tenemos claro es que el bostezo es un signo tan primario de nuestro comportamiento que se ha comprobado que es contagioso con algunos otros animales. Si un perro bosteza y lo vemos, posiblemente bostecemos también… ¡y viceversa! Observa este video que muestra el carácter irresistible de los bostezos, también entre los chimpancés… y trata de controlar tu propio bostezo.

Algunos primates usan el bostezo para mantener el orden en su propia estructura social, en la que se observa el mismo comportamiento contagioso (como si un individuo le dijera a otro: ¡oye tú, abre los ojos que puede haber peligro!) o para coordinar sus ritmos de sueño. Por eso, se piensa que el carácter contagioso del bostezo podría ser un residuo de nuestro pasado evolutivo. Cuando el hombre era cazado, los bostezos eran una forma indicativa de alerta en forma de aviso para que el grupo se mantuviese vigilante.

Y sin embargo, sus motivos definitivos siguen siendo un misterio. Muy divertido y anecdótico, pero un misterio al fin y al cabo.

Anne Marie Rouge

Nueva temporada, nuevos colaboradores

La profesora Anne Marie Rouge y el profesor McManus en el laboratorio

Con algo de retraso, consigo dar inicio a  la nueva temporada 11-12 de “Naturalmente, ciencias”. La acumulación de trabajo en el laboratorio me han impedido comenzar antes.

La verdad es que para mí es una fortuna continuar compartiendo con vosotros/as vuestro interés y curiosidad por la Naturaleza y la Ciencia. Durante esta temporada, además, tendremos la suerte de contar con la colaboración directa de grandes expertos/as y amigos/as, como es el caso de la profesora Anne Marie Rouge.

Fue una sorpresa cuando Anne Marie me comunicó que le habían concedido una estancia de un año en mi laboratorio. Nos conocimos hace tiempo,  en París, gracias a una beca predoctoral que me concedieron, y desde entonces no he dejado de disfrutar  con sus interesantes estudios científicos. Actualmente su trabajo como antropóloga es muy destacado y compartimos interés por la difusión de la Ciencia. Como es lógico, la he invitado para que escriba sus propios artículos en el blog siempre que pueda y la respuesta ha sido afirmativa. Estoy seguro de que pronto podremos disfrutar de alguno de ellos.

También quiero mencionaros que el blog “Naturalmente, ciencias” ha merecido la atención  de la televisión andaluza. En concreto, el programa “El club de las Ideas” de canal 2 Andalucía elaboró un minirreportaje que incluyó en uno de sus programas. Aquí os dejo el enlace por si queréis verlo.

Por cierto, antes he citado que mi amiga Anne Marie es antropóloga y me gustaría que algunos/as de vosotros/as aclararais el significado de este término, por si hay alguien “despistadillo”

Hasta pronto.

La energía en Andalucía

Está claro que la disponibilidad y uso de la energía son dos elementos clave que determinan el éxito de una sociedad. La sociedad es orden y el orden requiere gasto de energía, así que para que una sociedad funcione es necesario asegurar unos aportes de energía suficientes, equilibrados y sostenibles. Y ahora que en clase habéis estado tratando hace poco el asunto de la energía, creo que es buen momento para comentarte algunos conceptos sobre este tema y proponerte que te conviertas en un experto analista en temas energéticos.

Siempre que se hacen análisis energéticos se suelen manejar algunos conceptos cuyo significado es fundamental conocer. Son bastantes, pero para el análisis que te propongo puede ser suficiente con muy pocos. Dos de ellos, el de energías renovables y no renovables, ya los conoces, así que no me voy a entretener con estos. Sin embargo, hay otros tres que te explico a continuación:

Grado de autoabastecimiento energético: Es la proporción de energía consumida por un país o comunidad que es producida por el propio país o comunidad. Si un país produce más energía de la que consume su grado de autoabastecimiento será superior al 100%; de lo contrario, será inferior a esta cantidad. Por ejemplo, el grado de autoabastecimiento energético de la Unión Europea en 2009 fue de 45,2%, mientras que  el de España fue de un 23% y el de Andalucía de un 10,4% (en 2006 el grado de autoabastecimiento andaluz era de tan sólo el 5,8%).

Energía primaria: Es la energía que se produce o consume sin ser transformada.

Energía final: Es la energía lista para su consumo.

Por ejemplo, la energía eólica es una fuente de energía primaria importante, pero generalmente, antes de ser usada, se transforma en energía eléctrica en los grandes parques eólicos, así que su importancia como energía final es menor. La energía eléctrica, por tanto, sí es una energía final muy destacada, ya que otras muchas fuentes de energía primaria (carbón, solar, nuclear, etc.) se suelen transformar en ella para ser consumida.

Bueno, pues si te has enterado de esto y de lo que habéis trabajado en clase, estás en condiciones de realizar tu propio análisis energético de Andalucía. Como todo buen análisis, recuerda que debe estar basado en datos concretos y, por eso, te propongo la fuente de información más acreditada para este tema: La agencia andaluza de la energía y su informe de datos energéticos de Andalucía 2009. No obstante, para que no te pierdas entre tanta cantidad de información, te he preparado un guión con los datos y gráficas que necesitarás para realizarlo. Ánimo y demuestra que eres un experto/a en energía.